En Despacho Arisque, abogados corporativos en Aguascalientes, hemos tenido diversas experiencias con clientes empresarios, donde se pudo constatar que el tema de los contratos laborales, y otra documentación laboral exigida por la Ley Federal del Trabajo, se vuelven un dolor de cabeza.
Afortunadamente pudimos dar asesoramiento en todo el proceso legal de la contratación (y luego el despido, cuando es necesario)
A continuación, platicamos un caso de éxito, cambiando los nombres por respeto al cliente:

Tener un contrato bien elaborado será muy útil para todo empresario y comerciante
Compañía PEC, negocio familiar dedicado a fabricar plásticos de uso industrial; comercio fundado una generación atrás, por el Jefe de familia, Señor “Pérez”. Con los años, la empresa cambia de manos, al hijo del Señor “Pérez”. Hasta ahí todo normal, bien entre comillas.
El problema empieza cuando este nuevo dueño comienza a tener dificultades con el personal; situaciones justamente relacionadas a que el trabajador, o en general los trabajadores no tenían claridad en sus responsabilidades; sus contratos no las definían adecuadamente.
Vamos, ni contratos tenían. Resulta que en aquellos años cuando el Señor “Pérez” empezó el negocio, nunca se preocupó por tener contratos por escrito, ni reglamento interior de trabajo, entre otras cosas. Todo se manejaba a la palabra, y conforme a los usos del medio y la época.
Cuando nuestro cliente llega a tratar de hacer movimientos y crear nuevos responsables de área, se topó con esta situación: las responsabilidades no estaban definidas de manera escrita sino solo en la práctica, habituados a hacer las cosas de cierta manera, y cuando quiso sancionar, o incluso despedir no tenía las herramientas jurídicas para ello.
Fueron meses de problemas y malestares hasta que nos contactó. Nuestra primera recomendación legal fue NO HACER NADA. Sé que puede sonar contradictorio, sin embargo, seria una imprudencia de nuestra parte tratar de aconsejar sin antes realizar un diagnóstico de la situación.
Charlar con ambas partes, saber qué estaba sucediendo. Entender los procesos y buscar la unidad corporativa. Que todos estuvieran satisfechos, dentro de un marco de respeto a los derechos humanos, particularmente los derechos laborales.
También había que revisar los contratos laborales (contrato sí hay, aunque sea verbal) y otra documentación, checar qué es lo que sí tienen.
Una vez hecho lo anterior, podíamos tener un mejor diagnóstico de la situación. Es parte de lo que denominamos Mapeo de Riesgos, fase inicial de un auténtico plan de Compliance empresarial. Aunque no ahondaremos aquí en ello.
Ya con el mapa de riesgos determinado, y establecida la estrategia legal, pusimos manos a la obra: crear contratos a los trabajadores por escrito, que respetaran sus derechos ya adquiridos por el tiempo, pero que se adecuaran a la nueva realidad de la empresa, y acordes a la legislación actual; delimitar adecuadamente las responsabilidades, ser más abundantes en la descripción del puesto, incluir metas e indicadores de productividad (en lo particular nos gusta hacerlo como parte de un Manual de Puesto de Trabajo, documento anexo al contrato).
También creamos un Reglamento Interior de Trabajo, ahí van las sanciones para poner en disciplina a los empleados que no atienden correctamente sus deberes, o a las distintas políticas de la empresa, y asimismo se desarrollan más ampliamente consideraciones sobre condiciones de trabajo que de hecho la ley pide, no son optativas. Por lo tanto, dejar las reglas claras es un ganar-ganar.
En Arisque, Compliance & Previsión Empresarial consideramos como básicos en la relación de trabajo estos 3 elementos: contrato, manual, y reglamento. Se convierten en auténticas herramientas legales para el empresario, comerciante, dueño de negocio, o gerente; por otro lado, los empleados y empleadas tienen claridad en sus derechos y obligaciones, así como en sus metas, en lo que espera de ellos la empresa.

El reglamento es una herramienta para patrón y empleados
Volviendo al caso de la Compañía PEC, este plan de Compliance les permitió retomar el cauce normal del trabajo, e incluso, aunque todavía no habían medido numéricamente el beneficio, es decir, aumento de utilidades, o disminución de pérdidas, nuestro cliente comentó que sentía un mejor ambiente de trabajo. Todas las partes habían ganado algo y estaban satisfechas.
Hasta aquí esta experiencia, para una asesoría empresarial le invitamos a contactarnos ya mismo vía llamada, o WhatsApp al 449-142-1905, o si lo prefiere por e-mail a despachoarisque@gmail.com
Somos abogados de empresa en Aguascalientes, y resto del Bajío. Buscamos soluciones para cada caso en particular, permítanos escucharle.
